Llevar una alimentación saludable es esencial para fortalecer el sistema inmunológico y enfrentar la propagación de la enfermedad COVID-19, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Aumentá el consumo de frutas y verduras, con al menos cinco porciones al día. Contienen mucha vitamina A y C, además de antioxidantes, que ayudarán a combatir infecciones. También es importante consumir legumbres al menos tres veces a la semana: se conservan por mucho tiempo, son económicas y ayudarán a mantenerse sano, porque son altas en proteína y hierro.
En vez de comprar muchas pastas y arroz, adquirí frutas, verduras y legumbres. ¿Compraste frutas y verduras de más? No hay problema: límpialas, cortalas y congelalas. Las tendrás listas para tu siguiente preparación.
Esto no solo es un acto de empatía con otros consumidores que también deben abastecerse, sino que ayudará a evitar el desperdicio de alimentos y mejorar la economía de tu hogar.
Si cocinaste de más, congelá la comida para que duren más tiempo y así evitar el desperdicio, además de tener una preparación lista para otra ocasión, sin mayor esfuerzo. Recordá: los alimentos deben estar en buen estado para consumirlos.
Tomar al menos dos litros de agua al día para mantenerte hidratado y ayudar al sistema inmunológico.
Si tu presupuesto es ajustado, preferí agua a las bebidas gaseosas. También podés reemplazar el consumo de galletas, snacks y pastelería por frutas y verduras frescas, ya que además, te mantendrán más saludable
El hecho de estar en casa, también es una oportunidad de crear recetas de cocina e incorporar a los niños y niñas en esta actividad, para que aprendan hábitos de consumo saludables desde pequeños.