¡Lo hiciste! Al fin tenés tu propia casa. Pero ahí no termina; el proceso de mudarte a una nueva casa puede ser estresante y agotador. Por eso, te dejamos algunos consejos para que tengás una mudanza sin contratiempos.
Es probable que, al final del día de la mudanza, estés demasiado agotado como para desempacar. Llevá tus posesiones indispensables en un bolso aparte para que las tengás a la mano.
De esta forma, será más sencillo encontrar lo que necesitarás una vez que empecés a desempacar; utensilios de cocina, bolsas de basura, papel higiénico, herramientas, etc.
Si guardás cosas en cajas o contenedores que no son transparentes, escribí las posesiones que se encuentran almacenadas en cada uno, así como la habitación a la que pertenecen.
Si tenés oportunidad, ve a tu nueva casa antes de mudarte para limpiar el baño y la cocina. Poné cortina en el baño y llevá toallas. De seguro querrás tomar una ducha caliente después del día de la mudanza y es mejor si podés alistarlo todo desde antes.
Esto podrá sonar un poco raro, pero si tomás una foto de la manera en que tus aparatos electrónicos están conectados, te será mucho más fácil volver a conectarlos en tu nuevo hogar.
Es recomendable que contratés profesionales para transportar tus objetos más preciados y delicados. No querrás arriesgarte a pedirle ayuda a un amigo y que, sin querer, dañe o quiebre alguna de tus valiosas posesiones.
Si tenés cosas que no querés conservar, vendelas en algún sitio web. De esta forma conseguirás algo de dinero extra y podrás deshacerte de posesiones innecesarias.