En nuestra rutina semanal debe estar incluida la limpieza general de la casa, sin embargo, cada cierto tiempo debemos meternos con una limpieza a fondo.
Claves para hacer una limpieza a fondo
- Para limpiar el horno podemos usar una pasta hecha con agua y bicarbonato para todo el interior. Dejaremos actuar un rato y después aclararemos. Si fuera necesario, aplicaríamos un producto desengrasante. Por su parte, las rejillas y las bandejas podemos dejarlas en remojo con agua caliente y jabón de lavavajillas.
- Para limpiar el microondas pondremos un limón partido por la mitad con un poco de agua. Lo calentaremos dos minutos para que genere vapor. A continuación, dejaremos reposar hasta que el agua se haya evaporado para, después, limpiar con un paño.
- Para limpiar la refrigeradora pondremos en un recipiente medio litro de agua tibia y tres cucharadas de bicarbonato. Con una esponja aplicaremos la mezcla por las paredes y dejaremos actuar unos minutos. Después, aclararemos con un paño. También podemos aplicar el mismo procedimiento en el congelador, pero para ello tendremos que vaciarlo previamente y esperar a que se derrita el hielo o escarcha. Esto último lo podemos acelerar con un cuenco de agua caliente.
Limpiar la campana extractora. Desmontaremos las placas de los filtros de la campana. Después, pondremos a hervir agua con vinagre blanco durante una hora, pues el vapor generado hará que la grasa se ablande. A continuación, con un paño limpiaremos todo el interior de la campana. En cuanto a los filtros, los meteremos en el lavavajillas o los limpiaremos con agua y un producto antigrasa. El exterior lo limpiaremos con un paño y un desengrasante.
Limpiar la vitrocerámica. Aunque la placa es algo que tenemos que limpiar de forma habitual, recordamos que para su limpieza debemos emplear un producto específico para este tipo de superficies y un rascador.
Limpiar el fregadero. En este caso también dependerá del tipo de material, aunque lo más común es contar con un fregadero de acero. En este caso, podemos aplicar vinagre blanco con una esponja por toda la superficie del fregadero, para después aclarar. Además, la clave para que este tipo de fregaderos permanezcan siempre limpios, es secarlos después de fregar los platos, para que no queden gotas o restos de agua. Asimismo, utiliza un cepillo de dientes viejo para limpiar los bordes del fregadero.
Limpiar azulejos.Para la limpieza general de los azulejos nos puede valer con una mezcla de agua y jabón líquido. En el caso de que haya grasa incrustada o hayan perdido el color blanco, podemos utilizar amoniaco para una limpieza más profunda.
Limpiar el suelo.Terminaremos con otro de los procesos que deben formar parte de la limpieza habitual, y es barrer y limpiar el suelo con algún producto especial y listo.